El riesgo vial no se controla con carpetas. Se controla con evidencia.
Cuando un vehículo sale a operar, también sale la responsabilidad de la empresa. SIB convierte conductores, vehículos, documentos, vencimientos, inspecciones y mantenimientos en una gestión visible, trazable y fácil de demostrar.
Lo que no está trazado, mañana puede ser un problema.
El valor no está solo en registrar datos. Está en poder demostrar qué se hizo, cuándo se hizo, quién respondió y qué evidencia quedó.
El dolor no aparece cuando falta el formato. Aparece cuando toca responder.
La empresa puede tener vehículos, conductores y documentos, pero si todo está disperso en correos, carpetas o archivos manuales, la gestión queda frágil. SIB ayuda a convertir esa operación en control verificable.
Documentos vencidos
Un SOAT, una licencia o una revisión técnico mecánica vencida puede convertirse en una urgencia operativa, jurídica y reputacional.
Mantenimiento reactivo
Cuando el mantenimiento se controla tarde, la empresa termina apagando incendios en vez de prevenir paradas, novedades y costos.
Conductores sin trazabilidad
No basta saber quién maneja. La empresa necesita evidenciar relación, documentos, controles y participación dentro del PESV.
Auditoría sin soporte
El problema no siempre es no hacer gestión. Muchas veces es no poder demostrarla de forma rápida, ordenada y confiable.
¿Su empresa está obligada a implementar PESV?
Si la organización cuenta con una flota superior a diez vehículos automotores o no automotores, o si contrata o administra personal de conductores, el PESV debe diseñarse e implementarse según su misionalidad y tamaño, articulado con el SG-SST.
- El PESV no debería manejarse como una carpeta estática, sino como una herramienta de gestión con planificación, implementación, seguimiento y mejora.
- Su implementación puede ser verificada por autoridades competentes, según el marco legal aplicable.
- El riesgo real no es solo normativo: también es operativo, documental y reputacional.
El control debe considerar flota, documentos, mantenimiento, operación y evidencias.
Cuando la empresa contrata o administra conductores, necesita seguimiento claro y demostrable.
El PESV no vive aislado: debe conectarse con la gestión preventiva de la organización.
La trazabilidad facilita responder ante revisión, auditoría o requerimiento institucional.
SIB convierte el PESV en un sistema vivo.
El módulo PESV centraliza la información crítica de conductores, vehículos, documentos, proveedores, mantenimientos, inspecciones preoperativas y solicitudes. La meta es que la empresa pueda prevenir, controlar y demostrar.
Un QR puede ahorrar minutos críticos y discusiones innecesarias.
Al crear el equipo de transporte, el sistema genera un código QR para consultar la hoja de vida del vehículo, histórico de mantenimientos, solicitudes registradas e información general. Esto facilita consulta en campo y fortalece la gestión preventiva.
Tres capas para que el PESV deje de depender de la memoria.
SIB organiza el proceso en una estructura sencilla: grabar información base, gestionar la operación y consultar evidencia para seguimiento gerencial.
Grabar
- Crear vehículos y equipos
- Cargar empleados PESV
- Registrar conductores
- Configurar proveedores e inspecciones
Gestión
- Plan de mantenimiento
- Solicitudes de mantenimiento
- Vehículos con múltiples conductores
- Validación de documentos renovados
Consulta
- Equipos de transporte
- Códigos QR
- Inspecciones preoperativas
- Histórico de mantenimiento
El PESV no se activa el día de la auditoría. Se construye todos los días.
Si hoy su información está repartida entre Excel, WhatsApp, correos y carpetas, la empresa no tiene un sistema: tiene piezas sueltas. SIB ayuda a juntar esas piezas antes de que el riesgo, el vencimiento o el requerimiento lo hagan por usted.
Empiece por lo más importante: saber qué debe controlar.
Registre su interés en el Plan Estratégico de Seguridad Vial y avance con una ruta clara para ordenar conductores, vehículos, documentos, mantenimientos, inspecciones y evidencias.